En cuanto a la Dedocracia, no sé si fuimos los primeros, pero estoy segura que en nuestro país se implementa con la diestra y con la zurda (dudo que no haya un sector que no la utilice).
¿A qué viene el tema de hoy? A que este sistema es otra de las causas de que estemos como estamos.
Dedocracia*
1. f. col. Nombramiento o adjudicación que tiene como fundamento el abuso de autoridad.
Desde el momento en el que los cargos políticos de la Argentina se empezaron a otorgar mediante este método, nos encontramos frente a una situación realmente difícil de superar. La Dedocracia implica que los elegidos para ocupar un puesto en el gobierno no sean siempre los más indicados ni preparados ni atinados. No sé a ustedes, pero a mí me preocupa bastante que la persona que se encarga de una tarea “X”, no tenga ni la más mínima idea de qué se supone que tiene que hacer.
Pero el problema va mucho más allá. El sólo hecho de designar a (literalmente) cualquiera, demuestra que el pueblo argentino no le da a esos puestos políticos la importancia que merecen.
¿Cómo se va a encaminar nuestro país, si no nos importa que nuestros funcionarios no estén realmente capacitados para desempeñar sus tareas? Es impresionante la de “personajes” que tenemos rondando por el escenario político local. Uno los observa, los escucha y se pregunta: ¿Cómo es que llegaron ahí? Simple, DEDOCRACIA.
Quiero poner un simple ejemplo, no voy a dar el nombre, pero quien haya escuchado la noticia seguro sabrá de quién hablo. Hace poco, una funcionaria de una provincia tuvo un “ataque” (¿Ataque de qué? Según la versión oficial, de cuya veracidad tengo mis serias dudas, se trató de un coma hiper-glucémico, o según otras versiones y lo pongamos en lenguaje coloquial, se trató de una “chiflada de moño”). Esta funcionaria se subió a la camioneta de su marido (también funcionario público) y destrozó todo lo que tenía por delante. Ahora, yo me pregunto ¿cómo una persona que sufre este tipo de “ataque” puede estar ocupando un cargo en el gobierno? Ya no sólo se trata de personas que no están capacitadas, sino que estamos hablando de personas con trastornos psicológicos que están a cargo de nuestro bienestar. Es como poner a un ebrio frente a un volante. (Y quiero aclarar que esto no es una crítica hacia esta persona, es sólo una demostración de los casos que se dan hoy en día.)
Como este ejemplo, estoy segura de que hay muchos más. No hace mucho también se comentó una condición de bipolaridad de otro personaje público, que si bien se dijo que está perfectamente controlada, sigue estando latente y en cualquier momento podría desencadenar una situación similar a la que comenté o incluso, peor. Y esta persona también es responsable de nuestro bienestar. (Aclaro que este último ejemplo, lo expongo sin demasiados detalles ya que desconozco su veracidad, pero de ser cierto, es un asunto realmente preocupante)
Cerrando el tema de la Dedocracia reinante en nuestro país, quiero destacar otro punto. Llama notablemente la atención que los que ocupan cargos dentro de los poderes sean siempre los mismos. Los puestos se van transfiriendo de unos a otros en un ciclo sin fin. Y en esto no le voy a quitar culpa a los mismos políticos, pero tengo que reconocer que nosotros tenemos parte de la misma. Desgraciadamente no tenemos muchas opciones. Cada vez son menos las personas que se interesan en la política y que proponen un nuevo enfoque y posibles soluciones. Aún así, pedimos un cambio pero seguimos votando a los mismos de siempre, que sabemos que no funcionan, que sabemos que no son lo que queremos… Entonces me pregunto, ¿realmente queremos cambiar o tenemos miedo a hacerlo?
Los dejo con esa interrogante.
Hasta la próxima.-
* WordReference.com: http://www.wordreference.com/definicion/dedocracia
No hay comentarios:
Publicar un comentario